sábado, 13 de febrero de 2010

“Todo empieza de nuestros corazones…”


Enero: tiempo en que las montañas y el suelo de Oruro se mezclan con las nubes y el sol, la tierra bebe la cálida lluvia que busca donde correr, el frío acaricia por las mañanas las manos y rostros descubiertos, y el verde pide permiso a las ramas para colorear su aridez… Ya el clima es diferente a lo acostumbrada en enero, y aunque por la mañana hay 6º de temperatura, para los orureños este es el verano.
Me tomo el atrevimiento de escribir, siendo que un mes en un lugar es muy poco para conocerlo; pero sí ayuda a palpar ‘un poco’ la cultura y el contexto social, político y económico que vive el país. Llegamos con Nora (una joven de la parroquia Sta. Mónica y S. Agustín de Córdoba, que compartimos muchas misiones), justo en un tiempo de grandes cambios, cuando Evo Morales Ayma asume por segunda vez la presidencia con el 65% de los votos a favor, con la propuesta de un “Estado Plurinacional”, que tiene como base un “Gobierno Socialista”. En el diario “La Patria” del 24 de enero (dos días después de asumir), Evo nombra a su nuevo gabinete ministerial, que tiene la participación de 10 mujeres y 10 varones. Éste es un momento histórico en el que se reconoce la equidad de género y hay muchas esperanzas puestas para el progreso, por lo que generará la igualdad de participación entre las distintas clases sociales y culturales.
El primer acto fue en Tiwanaku, lugar donde vivieron los antiguos indígenas, “cultura precolombina desarrollada en el altiplano boliviano”, que entre otras costumbres adoraban a la Pachamama, que era el ‘espíritu femenino’, por lo tanto a la Madre Tierra se debe cuidarla, protegerla, porque es fuente de vida, también está vinculada al ciclo agrícola, que hace parte de su subsistencia cotidiana. En la plaza del mismo pueblo hay un escrito de Marcelo YaKsic Vera, que dice: “Todo empieza de nuestros corazones, esa relación del hombre con la naturaleza y el cosmos. Todos al ser hijos del mismo sol, debemos retornar a un orden natural de las cosas y fluir como el río que no conoce fronteras”; aquí también vemos el reconocimiento al Sol, como manifestación de la luz como lo Sagrado, también en el museo de este pueblo está la Puerta del Sol, del antiguo Templo (alrededor del año 500 y 1000 d. C.), donde se sigue escavando con mucho sacrificio y entusiasmo a pesar de las precarias situaciones económicas.
En la realidad actual, es un país donde se entrelazan los ritos religiosos con creencias populares; el trabajo sacrificado de los mineros y las mujeres comerciantes con la fiesta del carnaval; la aridez del clima con los colores de los aguayos; el dios místico Ekeko con la devoción a la Virgen del Socavón, etc…
Es en este contexto donde Evo asume nuevamente, siendo él también indígena y originario de Oruro, por tanto viviendo con fidelidad las tradiciones de los pueblos nativos y reconociendo con mucha claridad sus raíces.

Vuelvo al diario La Patria del mismo día, en un rincón un poco escondido, hay un informe oficial de la gestión de Sayariy Warmi, una ONG, sobre casos de violencia intrafamiliar en Oruro. El artículo dice que de acuerdo al informe de la directora de esta organización, Erika Auza, “llama la atención la dependencia al alcohol de muchas madres solteras y en algunos casos con su pareja, lo que origina el frecuente abandono de sus hijos. A esto se le suman los casos de consumo de drogas que representa otro problema a consecuencia de la adicción, que incrementa los casos de violencia extrema, violación sexual contra los hijos y la desintegración familiar”.
Esta situación es la que quiero resaltar, un gobierno que ya viene haciendo camino y sigue creando opciones de inclusión por los/as más excluidos/as, pero que todavía no alcanza a responder a los más indefensos, a los niños que son consecuencia de este sistema. Es aquí donde las SMR estamos presentes, para intentar Reparar con nuestra humilde colaboración; donde nuestras hermanas de Congregación están donando su tiempo y capacidades al servicio de estos niños que son los más necesitados.
Nosotras simplemente nos sumamos a compartir con ellas la experiencia de pasar unos días juntas y ser testigos de esta obra, para seguir apostando por la vida. Esta es una de las cruces de este pueblo, (no muy diferentes a las de mi país y de tanto otros, donde es tan grande la brecha entre ricos y pobres).
Es bueno resaltar que en medio del abandono, de la violencia y explotación, pudimos hacer experiencia de niños que viven sus dificultades, aún sin saberlo, con mucha alegría, con espíritu de fiesta, con ganas de compartir con otros y sobre todo con mucho ánimo por jugar aprendiendo.
Esta es solamente una visión personal del poco tiempo de experiencia en Oruro, la cultura es mucho más rica y compleja de lo compartido, sin duda que desconozco más de lo que conozco… Sí creo que “todo empieza en nuestros corazones”, cuando intentamos guardar en él los acontecimientos que nos llenan de alegría en cada latido y nos animan a seguir revitalizando una vida mejor para nosotras y para aquellos que el Señor nos coloca en el camino.
Que Dios por medio de nuestra Madre siga bendiciendo a los niños y nosotras dejemos que ellos vayan a Él.

Hna. M. Marisa D. Stechina

1 comentario:

  1. Querida Marisa...
    Ojalá muitas pessoas tivessem a oportunidade de viver e compartilhar com o povo boliviano um mês, acredito que seria uma experiência que as ajudaria a ver a mundo e a vida com outros olhos.
    Abraços

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